La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) ha registrado 41 denuncias por ataques con jeringas en diversas zonas de la capital, principalmente en el transporte público, informó la fiscal Bertha Alcalde Luján.
Aunque los primeros incidentes ocurrieron en el Metro, el caso más reciente involucra a la reportera Areli Lorenzana, de Telediario, quien fue atacada el 1 de mayo en Avenida Juárez, en pleno Centro Histórico, mientras realizaba una cobertura.
Según Alcalde Luján, los casos se distribuyen así:
- 33 en estaciones del Metro
- 4 en unidades del Metrobús
- 3 en la vía pública
- 1 en un camión del Pumabús (UNAM)
De las víctimas, 15 presentaron marcas evidentes de piquetes; el resto sufrió rasguños u otras heridas leves. Todas han reportado síntomas como mareos, náuseas, sudoración excesiva y vómitos.
Testimonios de víctimas: Lucero y Ana
Lucero fue atacada mientras transbordaba en la estación Ermita de la Línea 2 a la Línea 12 del Metro. Sintió una presencia cercana, un ardor en la espalda y notó sangre. Aunque intentó continuar su camino, al llegar a la estación Eje Central ya no sentía bien las piernas y sudaba intensamente.
Ana, una adolescente de 15 años, fue víctima de un ataque similar entre las estaciones Bellas Artes y Ermita. Sintió un piquete en la espalda y luego un fuerte mareo y somnolencia. Una mujer desconocida se le acercó, mostrándose preocupada, lo que coincide con el modus operandi identificado por la organización No Es Una Somos Todas.
Modus operandi: engaño, sedación y aislamiento
Fernanda Torres, coordinadora de No Es Una Somos Todas, A.C., explicó que los agresores emplean sustancias sedantes para dejar indefensas a las víctimas. Posteriormente, una mujer se acerca fingiendo ayuda, lo que podría facilitar delitos como robo, secuestro o abuso.
En el caso de Ana, un examen toxicológico realizado por indicación de un médico de la Alcaldía Cuauhtémoc arrojó positivo a un metabolito derivado del cannabis. Ana no consume drogas, por lo que se presume el uso de una sustancia sedante difícil de detectar.
Atención deficiente y revictimización
Ambas víctimas denunciaron la falta de atención médica adecuada. Lucero fue ignorada inicialmente en un hospital del IMSS, donde minimizaban su caso. Ana recibió únicamente una revisión superficial por parte del personal del Metro.
Ana también ha desarrollado secuelas emocionales, como ansiedad, insomnio y temor a salir a la calle. “Ella no recuerda bien lo que ocurrió, y ahora tiene miedo constante de ser atacada de nuevo”, explicó Fernanda Torres.
¿Qué hacer si eres víctima de un pinchazo en el Metro?
La ONG recomienda los siguientes pasos:
- Comunicarte con una persona de confianza y mantener contacto.
- Si estás dentro del vagón, acciona la palanca de emergencia.
- Busca apoyo inmediato con personal de seguridad en la estación.
- Presenta denuncia ante la FGJCDMX.
- Realízate un examen toxicológico.
- Recibe atención médica y resguárdate en un lugar seguro y visible.
Fernanda Torres concluye: “El Metro es el sistema de transporte más utilizado en la ciudad. Si ni siquiera ahí estamos seguros, es urgente alzar la voz y exigir justicia”.







