Al menos seis elementos del Ejército Mexicano fallecieron este fin de semana tras la detonación de un artefacto explosivo artesanal, mientras realizaban un operativo en la región limítrofe entre Michoacán y Jalisco, territorio identificado por la presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Para brindar apoyo a las fuerzas terrestres desplegadas, se movilizaron seis aeronaves tipo Texan y cuatro helicópteros a la zona del ataque.
De acuerdo con fuentes de seguridad y representantes comunitarios, desde el pasado sábado, el grupo de élite militar conocido como “Murciélagos” inició un operativo con el objetivo de desmantelar un presunto centro de operaciones y entrenamiento del CJNG en el municipio de Santa María del Oro.
Según estos reportes, el lugar contaba con una ametralladora Minigun, un arsenal de alto poder y la presencia de sicarios fuertemente armados, quienes habrían llevado a cabo diversos ataques contra autoridades y comunidades de la región.
El convoy militar habría ingresado a la zona a través del municipio de Jilotlán de los Dolores, en Jalisco, avanzando hasta Santa María del Oro, donde se registró un enfrentamiento con integrantes del grupo criminal. Sin embargo, durante el desplazamiento por una brecha rural, los delincuentes hicieron detonar un explosivo oculto, provocando la muerte de los seis elementos castrenses.
Hasta el momento, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) no ha emitido un comunicado oficial con más detalles del operativo ni del saldo final de enfrentamientos. La zona permanece bajo resguardo militar y se espera el fortalecimiento de las operaciones de seguridad en la región.





