El 9 de mayo de 2024, los residentes de Ciudad Valles informaron sobre los impactos severos del intenso calor en la región de la Huasteca, los cuales están causando serias consecuencias para la vida silvestre. Desde la caída de aves hasta la deshidratación de ardillas, guajolotes e incluso caballos, diversos animales están siendo afectados por la ola de calor, que ha llevado las temperaturas hasta los 52 grados centígrados. Tanto los humanos como los animales no domésticos están experimentando los efectos del cambio climático. Los habitantes locales están brindando ayuda a los animales afectados, asegurándose de que tengan acceso al agua en áreas sombreadas y accesibles como banquetas, cocheras y pórticos.

Se recomienda resguardar a los animales del sol y proporcionarles electrolitos para prevenir la deshidratación, así como garantizar un suministro constante de agua para su hidratación, ante estas condiciones extremadamente calurosas. Los veterinarios también han alertado sobre los riesgos del consumo excesivo de alimentos calientes, que pueden alterar la flora intestinal de los caballos y contribuir a los desmayos, exacerbando así los problemas derivados del calor.







