Las carreteras hacia México están experimentando una alta saturación debido a las deportaciones masivas que se han iniciado en varias ciudades de Estados Unidos. Este aumento en el flujo de deportaciones ha generado una significativa congestión en las rutas hacia la frontera, lo que ha provocado retrasos y complicaciones para quienes transitan por estas vías.
Las autoridades mexicanas están atentas a la situación y trabajando en conjunto con sus contrapartes en EE. UU. para gestionar el impacto de esta situación en las infraestructuras y los recursos del país.







