La cantante estadounidense Taylor Swift acaparó los reflectores en el Super Bowl LVIII, desde su arribo al Allegiant Stadium de Las Vegas.
Las pantallas del estadio captaron a Taylor Swift aceptando el reto de tomarse su bebida de un solo trago para posteriormente azotar su vaso, por lo que recibió la ovación de los aficionados.

De inmediato se convirtió en tendencia en redes sociales en donde se mencionó, entre otras cosas, que mientras su pareja Travis Kelce no la pasó bien en la primera mitad del partido.
El romance entre Swift y Kelce ha sido una de las grandes historias de la NFL en esta temporada, tanto que las cámaras y los fans han buscado a la artista constantemente en las gradas.






