El incendio forestal más grande de las últimas tres décadas en Japón sigue avanzando en la localidad de Ofunato, en la prefectura de Iwate, por sexto día consecutivo. Hasta el momento, el fuego ha consumido aproximadamente 2,100 hectáreas, extendiéndose hacia un bosque y áreas cercanas a la ciudad de Sanriku.
Ante la propagación del incendio, las autoridades locales emitieron nuevas órdenes de evacuación, afectando a 1,197 personas, quienes fueron trasladadas a 12 centros de refugio hasta las 7:00 a.m. del lunes (hora local).
“Estamos trabajando para extinguir el fuego lo antes posible, mientras priorizamos la seguridad de los residentes”, declaró el portavoz del Gobierno japonés, Yoshimasa Hayashi, en conferencia de prensa.
Refuerzos y esfuerzos de extinción
En respuesta a la emergencia, la Agencia Nacional de Gestión de Incendios y Desastres de Japón solicitó refuerzos a bomberos de todo el país para frenar la expansión del fuego, especialmente en las zonas habitadas.
Actualmente, 1,700 bomberos de 453 departamentos están participando en las labores de contención, apoyados por helicópteros de las Fuerzas de Autodefensa, que trabajan en coordinación con los equipos locales en tierra y aire.
Balance de daños y víctimas
Desde que el incendio se desató el pasado miércoles, las autoridades han confirmado una víctima mortal y 84 viviendas destruidas. Sin embargo, se espera que estas cifras aumenten una vez que el fuego esté bajo control y se pueda evaluar el alcance total del desastre. Por ahora, la prioridad sigue siendo la extinción de las llamas y la protección de la población afectada.







