En el marco del Día Internacional de la Mujer, el papa León XIV alzó la voz este domingo 8 de marzo de 2026 para denunciar la persistencia de la violencia de género y la discriminación que sufren las mujeres desde la infancia. Durante el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el pontífice estadounidense expresó su “profunda solidaridad y oraciones” hacia todas aquellas que son víctimas de ataques sistemáticos.
El mensaje del sucesor de Francisco no se limitó a la oración. A través de una carta publicada en la revista Plaza San Pedro, el papa fue contundente al señalar que la violencia es fruto de una “mentalidad peligrosa de dominación” que debe ser combatida desde la raíz.
Puntos clave del mensaje papal:
Educación como solución: León XIV urgió a implementar proyectos específicos para erradicar la violencia, al subrayar que la clave está en la educación de los jóvenes para fomentar el respeto y la igualdad.
Denuncia sin miedo: El pontífice instó a la sociedad a no subestimar ningún acto de agresión y a “no tener miedo de denunciar”, al tiempo que criticó los climas de justificación que atenúan la responsabilidad de los agresores.
El “genio femenino”: afirmó que las mujeres suelen ser blanco de ataques precisamente por ser “un signo de contradicción” que defiende valores como la fe, la libertad y la justicia frente a una sociedad confundida y violenta.
Un pontificado de paz y diplomacia
Además de su pronunciamiento por el 8M, el papa aprovechó su aparición dominical para expresar su “consternación” por la reciente escalada bélica en Irán (iniciada el pasado 28 de febrero) y el peligro de que el conflicto desestabilice a países vecinos como el Líbano.
León XIV, quien asumió el cargo en mayo de 2025 tras el fallecimiento de Francisco, ha mantenido una línea de continuidad en la defensa de los derechos humanos, al hacer un llamado constante al desarme nuclear y a la diplomacia como únicas vías para la paz mundial.





