miércoles, julio 8, 2026
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Portaviones chino cruza el Estrecho de Taiwán

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Un portaviones chino cruzó el Estrecho de Taiwán el miércoles 23 de octubre, lo que intensificó las tensiones en la región. Este movimiento ocurrió un día después de que Beijing llevara a cabo ejercicios militares con fuego real cerca de la isla y en medio de importantes maniobras militares conjuntas entre Japón y Estados Unidos, en respuesta a la creciente actividad militar china.

El ministro de Defensa taiwanés, Wellington Koo, informó a los periodistas que “una flota de la Marina de China, liderada por el portaviones Liaoning, está navegando al norte, junto al lado oeste de la línea media del estrecho, y lo estamos monitoreando de cerca”. Koo advirtió que cualquier intento de bloqueo por parte de China sería considerado un “acto de guerra”. La línea media marca la división de aguas entre Taiwán y el continente.

El paso del Liaoning, el portaviones más antiguo de China, se produce en un momento de elevada tensión, ya que Beijing había realizado ejercicios militares a solo 105 kilómetros de la isla principal de Taiwán. El Ministerio de Relaciones Exteriores chino defendió el tránsito del portaviones, afirmando que es “normal que los portaaviones chinos naveguen en sus propias aguas territoriales”. Se prevé que el Liaoning se dirija al puerto de Qingdao para realizar “reabastecimiento y mantenimiento”, según Jiang Hsin-biao, investigador del Instituto de Taiwán para la Investigación de Defensa Nacional y Seguridad.

La semana pasada, el ejército chino llevó a cabo maniobras militares extensas que incluyeron el despliegue de aviones y buques alrededor de Taiwán, presentadas por Beijing como un “firme aviso contra los actos separatistas” de la isla. Durante estos ejercicios, se utilizaron un récord de 153 aeronaves, incluidos cazas, helicópteros y drones, y se empleó por primera vez a la Guardia Costera para rodear la isla.

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“Acto de guerra”

Expertos militares han alertado sobre la posibilidad de que la situación en el Estrecho de Taiwán se vuelva más volátil. En agosto, el Consejo de Asuntos Continentales de Taiwán advirtió que Beijing podría usar sus portaviones para rodear la isla e impedir la llegada de ayuda exterior mediante una estrategia de “anti-acceso/negación de área” (A2/AD).

El ministro Koo destacó que un bloqueo sería considerado un “acto de guerra” según la definición de la ONU, dado que requeriría que el ejército chino prohibiera completamente la entrada de barcos y aviones a Taiwán, un territorio que se ha gobernado de manera autónoma desde 1949 y que China considera una provincia rebelde. Koo subrayó la distinción entre maniobras militares y un bloqueo real, advirtiendo que las repercusiones para la comunidad internacional serían muy diferentes.

Enfatizó que un bloqueo tendría consecuencias devastadoras para el comercio global, recordando que, según un informe del Center for Strategic and International Studies (CSIS), el tráfico a través del Estrecho representó cerca del 20% del comercio marítimo mundial en 2022, equivalente a 2,45 billones de dólares.

“Si el Partido Comunista chino ejecuta un bloqueo como se define en el derecho internacional, afectaría gravemente el comercio y la economía global, y la comunidad internacional no podría ignorar tal acción”, afirmó Koo.

La situación actual refleja una escalada en el prolongado conflicto entre China y Taiwán, que data de 1949, cuando los nacionalistas de Chiang Kai-shek se refugiaron en la isla tras ser derrotados por los comunistas de Mao Zedong en la guerra civil china. Desde entonces, China ha considerado a Taiwán como una provincia que debe ser reunificada, incluso por la fuerza si es necesario.

Mientras tanto, Taiwán ha cultivado su identidad democrática y ha resistido los intentos de reunificación de Beijing. La comunidad internacional observa con preocupación estos desarrollos, temiendo que un error de cálculo pueda provocar un conflicto más amplio en una región ya tensa.

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Ejercicios Japón-EEUU

En respuesta a la creciente presión militar china, Japón y Estados Unidos iniciaron este miércoles ejercicios militares conjuntos de gran envergadura. Las maniobras, conocidas como Keen Sword, involucrarán a aproximadamente 45,000 efectivos, incluyendo 33,000 japoneses y 12,000 estadounidenses, además de 250 aviones japoneses y 120 aeronaves estadounidenses.

“Sentimos una fuerte urgencia, ya que no podemos descartar la posibilidad de que se produzca una situación grave similar a la de Ucrania en nuestras cercanías”, afirmó el general Yoshihide Yoshida, jefe de las Fuerzas de Autodefensa de Japón, durante una conferencia de prensa.

Keen Sword, que se celebra desde 1986, representa el mayor ejercicio de campo del Ejército japonés para el año fiscal y contará también con la participación de fuerzas australianas y canadienses. Las maniobras incluirán operaciones de defensa aérea integrada, defensa de islas y actividades en espacios que abarcan ciberseguridad y ondas electromagnéticas.

Japón busca así prepararse junto a su principal aliado militar, Estados Unidos, ante la compleja situación regional actual, marcada por la creciente actividad militar de China en el estrecho de Taiwán, las violaciones de su espacio aéreo por parte de China y Rusia, así como la intensificación del conflicto en la península de Corea.

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