El gobernador electo, Alejandro Armenta aseveró que es inadmisible que la industria refresquera argumente que modificar sus procesos de producción implique despidos laborales. Durante una reciente declaración, enfatizó que no hay proporción entre los ajustes necesarios para mejorar la salud pública y las ganancias de estas empresas. “No hay proporción con respecto a esos ajustes que implica disminuir sus ganancias, frente a lo que representa la vida de los niños que tienen problemas de prediabetes, los jóvenes o los adultos mayores que pierden la vista, o la población indígena afectada por todas las campañas publicitarias”, afirmó.
Armenta subrayó la importancia de priorizar la salud de la población, especialmente de los grupos más vulnerables. Resaltó que las modificaciones en la producción de bebidas azucaradas son cruciales para abordar los problemas de salud derivados del consumo excesivo de estos productos y hacer frente a las consecuencias que afectan a la sociedad en su conjunto.






