El congresista republicano Brandon Gill lanzó una dura ofensiva en la Cámara de Representantes al denunciar formalmente las operaciones de una empresa con sede en Florida denominada “Have My Baby in Miami” (Ten a mi bebé en Miami), la cual presuntamente ha facilitado la llegada de miles de mujeres extranjeras con el único propósito de dar a luz en territorio estadounidense para obtener la ciudadanía automática para sus hijos.
Según los datos presentados por el legislador texano, esta red de “turismo de nacimiento” habría gestionado de manera logística y legal el arribo de más de 2,000 ciudadanas extranjeras, una práctica que, a su juicio, vulnera de forma deliberada el espíritu de las leyes migratorias de los Estados Unidos.
Investigaciones desde el Comité de Supervisión
Gill, quien se ha caracterizado por mantener una línea dura en temas de seguridad fronteriza y control migratorio, advirtió que utilizará toda la fuerza institucional de su encargo para desmantelar este tipo de agencias de servicios:
Acción legislativa: El congresista prometió que perseguirá penal y administrativamente a estas redes comerciales a través del grupo de trabajo que encabeza dentro del influyente Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes.
Modus operandi: De acuerdo con las investigaciones preliminares, estas empresas ofrecen costosos paquetes que incluyen alojamiento de lujo, asistencia médica especializada, trámites de visado y asesoría legal para garantizar que los recién nacidos obtengan el pasaporte estadounidense bajo el principio de ius soli (derecho de suelo).
El debate sobre la ciudadanía por nacimiento
El pronunciamiento del legislador republicano no es un hecho aislado, sino que reaviva uno de los debates más polarizantes en la agenda política de Washington de cara a las próximas mesas de reforma migratoria.
“El pueblo estadounidense está cansado de esto. No podemos permitir que empresas con fines de lucro conviertan nuestra ciudadanía y nuestras leyes constitucionales en un producto de mercado para evadir los canales legales de inmigración”.
— Brandon Gill, congresista republicano.
Se espera que en las próximas semanas el Comité de Supervisión cite a comparecer a los representantes legales de “Have My Baby in Miami” y a funcionarios de los departamentos de Estado y de Seguridad Nacional (DHS) para determinar si existió omisión, fraude de visado o falsedad de declaraciones por parte de las clientas de este esquema comercial en los aeropuertos de Florida.





