El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sacudió el tablero geopolítico de Medio Oriente al lanzar una condicionante estricta e inédita para consolidar el pacto de paz que su gobierno negocia con Teherán: todos los países musulmanes involucrados en el proceso de mediación deberán adherirse de forma “obligatoria e inmediata” a los Acuerdos de Abraham para normalizar sus relaciones diplomáticas con Israel.A través de un extenso mensaje publicado en su red Truth Social, el mandatario estadounidense condicionó el éxito de la negociación y extendió, de forma sorpresiva, la oferta para que la propia República Islámica de Irán se sume a esta coalición internacional una vez que firme el cese de hostilidades con la Casa Blanca. Un macroacuerdo regional o “frente de batalla”Trump aseguró que las mesas de negociación con el gobierno iraní “van viento en popa”, pero advirtió que el pacto se encuentra en una encrucijada definitiva donde no se aceptarán términos medios:”¡Solo habrá un gran acuerdo para todos o ningún acuerdo! Volveremos al frente de batalla, con más fuerza que nunca, ¡y nadie quiere eso!”.— Donald J. Trump, presidente de los Estados Unidos. El presidente detalló que sostuvo intensas conversaciones telefónicas con una decena de jefes de Estado y líderes militares clave de la región, entre ellos el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman; el presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mohammed bin Zayed; el emir de Catar, Tamim bin Hamad; el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan; y el jefe del Ejército de Pakistán, Asim Munir, entre otros. A todos ellos les transmitió que, tras el esfuerzo diplomático de EE. UU. para resolver el “complejo rompecabezas” en la zona, es un requisito mínimo y obligatorio que sus naciones suscriban simultáneamente el marco de reconocimiento a Israel. Presión directa sobre Arabia Saudita y CatarEl mandatario estadounidense fue incisivo al señalar que la expansión histórica de los Acuerdos de Abraham (firmados originalmente en su primer mandato en 2020) debe comenzar sin demoras por las principales potencias económicas del golfo que aún no reconocen formalmente al Estado israelí:Firma inmediata: Trump exigió que el proceso inicie de manera prioritaria con las firmas de Arabia Saudita y Catar, advirtiendo que los países que se nieguen a dar el paso “no deberían formar parte de este Acuerdo, pues demuestra mala intención”. Lista de adhesión: Las naciones convocadas a sumarse son Arabia Saudita, Catar, Pakistán, Turquía, Egipto y Jordania (mencionando que los Emiratos Árabes Unidos y Baréin ya son miembros plenos). Alineación regional: Concedió que se aceptará si “uno o dos países” presentan razones legítimas para no firmar, pero insistió en que la mayoría debe estar lista para convertir el pacto con Irán en un evento histórico. La polémica propuesta para incluir a IránEn uno de los apartados más llamativos de su mensaje, Trump reveló que los propios líderes árabes con los que conversó le manifestaron que sería “un honor” dar la bienvenida a Irán dentro de la estructura de los Acuerdos de Abraham, una propuesta sumamente compleja dada la histórica postura de Teherán en favor de la causa palestina y su enemistad con Tel Aviv. Finalmente, el presidente estadounidense defendió el éxito económico, financiero y social que los acuerdos han llevado a sus firmantes actuales —citando erróneamente a Kazajistán junto a Marruecos, Sudán, Emiratos y Baréin—, afirmando que su visión transformará a Medio Oriente en una región unida, poderosa y económicamente fuerte, trayendo paz “por primera vez en 5,000 años”. Ante esto, confirmó que ya dio instrucciones a sus representantes diplomáticos para iniciar formalmente los procesos de adhesión.
Trump exige que países que negocian con Irán se sumen “obligatoriamente” a los Acuerdos de Abraham
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