La falta de lluvias, el uso de fertilizantes y la quema de vegetación fueron los tres principales factores que provocaron una notable disminución en la producción de miel durante 2023, según pequeños apicultores. Estos problemas han persistido también en 2024.
En la comunidad de Agua Dulce, en el municipio de Tilapa, Eraclio Escamilla Fernández, apicultor con 15 años de experiencia, informó que 2023 fue un año crítico para su actividad. “No obtuve ni siquiera una cubeta (de veinte litros) para autoconsumo,” comentó Escamilla. Añadió que, además de la escasa producción, la miel disponible en los mercados suele estar adulterada.
Bernardo Ortega, de la comunidad de Zolonquiapa, también en Tilapa, coincidió en que la falta de lluvia y la carencia de plantas silvestres como el acahual, entre otras, resultaron en una baja floración. Benito Conde Merino, dirigente de ganaderos en Izúcar de Matamoros, señaló que la quema de vegetación y el uso de fertilizantes o pesticidas han exacerbado la disminución de la floración, afectando directamente la labor de las abejas.
Los apicultores coincidieron en que el primer semestre de 2024 también fue complicado debido a la falta de lluvias, aunque esperan que la situación mejore hacia octubre o noviembre, dependiendo de las condiciones climáticas.





