
Un ataque israelí sin precedentes en los suburbios de Beirut resultó en la muerte del subcomandante de la Guardia Revolucionaria iraní, general de brigada Abbas Nilfrushan, y del líder de Hezbolá, Hasán Nasrala, según informaron medios iraníes este sábado.
Nilfrushan, sancionado por Estados Unidos desde octubre de 2022 por su papel en la represión de manifestaciones en Irán, era responsable de las operaciones de la Guardia Revolucionaria y se consideraba al frente de la Fuerza Quds en Líbano.

Israel dirigió el ataque contra un edificio residencial donde se encontraba la sede central de Hezbolá, un aliado clave de Teherán en la región, que encabeza el llamado ‘Eje de la resistencia’. A pesar de estas pérdidas, Irán afirmó que el legado de Nasrala seguirá influyendo en la lucha contra Israel.







