CIUDAD DE MÉXICO. – En consonancia con las precisiones jurídicas emitidas por la presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, confirmó oficialmente que el gobierno de Estados Unidos “no está en posición” de otorgar en este momento la prórroga automática de 16 años para el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El anuncio del funcionario federal detalla el estatus de las negociaciones de la revisión conjunta (Joint Review), pero alinea su discurso con la postura de la Presidencia de la República para atajar cualquier señal de alarma en los mercados financieros y el sector empresarial.
¿Qué significa esto para el futuro del tratado?
Ebrard Casaubón explicó las implicaciones técnicas de esta decisión por parte de la administración estadounidense, descartando un escenario de ruptura comercial:
Vigencia intacta: Que Washington no firme la extensión de largo plazo el día de hoy no significa el fin del T-MEC. El acuerdo trilateral mantiene su blindaje y validez jurídica plena hasta el año 2036.
Tránsito a revisiones anuales: Al no concretarse la prórroga de 16 años, el tratado activa de forma automática el mecanismo de revisiones anuales. A partir de este momento, los tres países socios deberán evaluar y negociar los términos del acuerdo cada doce meses, convirtiéndolo en un proceso dinámico de resolución de controversias.
Contención ante la incertidumbre industrial
La confirmación del secretario de Economía se da en un momento en que sectores clave, como la industria automotriz y manufacturera en México, reportaban cautela en sus inversiones y en la contratación de personal debido a la retórica arancelaria de la Casa Blanca.
Con esta aclaración formal, el Gobierno de México reitera que el flujo comercial de exportación hacia Norteamérica está garantizado por la próxima década, y que el equipo negociador mexicano se encuentra listo para defender la soberanía económica del país en las mesas de evaluación técnica anuales.






