Vanessa Gámez, madre de la joven Amelí García, desaparecida en la zona del Ajusco, lanzó un llamado urgente a las autoridades y organismos internacionales para que no se ignore ni se reduzca la gravedad de la crisis de desapariciones que atraviesa el país.
Bajo la premisa de que “les interesa mucho ser escuchados”, Gámez enfatizó que detrás de cada cifra existe una tragedia humana que requiere atención inmediata y una búsqueda efectiva que no se pierda en la burocracia.
Este testimonio se da en el marco de la próxima visita de Volker Türk, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, quien sostendrá reuniones con diversos colectivos de búsqueda. Las familias de las víctimas ven en este encuentro una oportunidad crucial para exponer las omisiones institucionales y la falta de protocolos de seguridad que enfrentan diariamente en su labor de rastreo.
Contexto de la reunión con la ONU:
Encuentro Directo: Volker Türk escuchará de primera mano los testimonios de las madres buscadoras para documentar la situación actual de los derechos humanos en México.
Exigencia de Justicia: Los colectivos buscan que la ONU emita recomendaciones que obliguen a las autoridades a no criminalizar a las víctimas y a fortalecer las fiscalías especializadas.
Visibilidad de Casos: Casos como el de Amelí García en el Ajusco ejemplifican los riesgos de las zonas geográficas con poca vigilancia y la urgencia de mecanismos de localización inmediata.
La postura de Gámez refleja el sentir de cientos de familias que han tenido que asumir el rol de investigadores ante la falta de resultados, exigiendo que su dolor sea reconocido como una prioridad en la agenda pública nacional e internacional.





