De nuevo, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ha suspendido provisionalmente los permisos de construcción para el distribuidor vial Central de Abasto debido a que la manifestación de impacto ambiental presentada por la Secretaría de Infraestructura de Puebla no cumplió con todos los requisitos oficiales.
La Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) de Semarnat, en su difusión semanal de resoluciones sobre proyectos con impacto ecológico a nivel nacional, indicó que la obra del distribuidor vial no se ajusta a los lineamientos de la dependencia.
Este no es el primer incidente en el que el gobierno federal niega permisos ambientales por obras similares. En agosto de 2023, se informó que el distribuidor vial Ejército de Oriente también había sido rechazado por no cumplir con las normas ecológicas, debido a la falta de publicación pública de la manifestación de impacto ambiental. Sin embargo, el problema fue resuelto por las autoridades estatales y los trabajos se reanudaron con normalidad.
En 2024, Semarnat no detalló las razones específicas para la suspensión de los trabajos, pero aclaró que la obra no cuenta con los permisos ecológicos necesarios para continuar. Según la documentación con folio 21PU2023V0050, Infraestructura presentó la documentación requerida para la autorización en julio de 2023, pero la solicitud fue considerada improcedente en junio pasado.
La construcción del distribuidor vial Central de Abasto comenzó en diciembre de 2023 con una inversión superior a los 300 millones de pesos, con la promesa de mejorar el tránsito vehicular entre Puebla y Tlaxcala, una zona de alta actividad social y económica.
Se consultó al área de Comunicación Social de la dependencia estatal sobre el estado de la obra y las implicaciones de la reciente decisión de Semarnat, pero hasta el momento no se ha recibido respuesta.
Además, Semarnat informó que la comunidad de Santiago Teopantlán, en el municipio del mismo nombre, planea explotar durante una década más de 7 mil hectáreas de superficie forestal, principalmente de suelo maderable.
Finalmente, en junio pasado, la dependencia federal negó los permisos a un particular en el municipio de Zapotitlán para realizar actividades de explotación, extracción y aprovechamiento de hierro.





