La presidenta Claudia Sheinbaum informó que el gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya, fue quien solicitó formalmente protección a las autoridades federales. Esta medida se da en el contexto de su reciente separación del cargo y la situación de seguridad que rodea a su figura tras las acusaciones emitidas desde Estados Unidos.
La mandataria detalló los siguientes puntos sobre esta decisión:
Petición voluntaria: La presidenta subrayó que no fue una imposición del Gobierno Federal, sino una solicitud directa de Rocha Moya para garantizar su integridad personal mientras se desarrollan las investigaciones pertinentes.
Protocolo de seguridad: La protección está siendo coordinada por las instancias de seguridad federales, como parte de las garantías que se ofrecen a exfuncionarios o funcionarios bajo licencia que enfrentan situaciones de riesgo.
Contexto diplomático: Esta aclaración ocurre mientras el gobierno de México mantiene una postura de defensa de la soberanía frente a las solicitudes de extradición de EE. UU., reiterando que cualquier proceso judicial debe estar sustentado en pruebas sólidas y no solo en testimonios de testigos protegidos.
Con esta declaración, Sheinbaum busca dar transparencia al estatus actual del gobernador con licencia, quien ha estado en el centro del debate público por la crisis de seguridad en Sinaloa y las investigaciones sobre el proceso electoral de 2021.





