La comunidad surfista y los turistas en Baja California están consternados tras el asesinato de los hermanos australianos Jake y Callum Robinson, de 33 y 32 años, y su amigo estadounidense Jack Carter Rhoad, de 32 años. Los tres jóvenes, apasionados por el surf, fueron hallados muertos en un pozo de 15 metros de profundidad en una zona aislada conocida como La Bocana de Santo Tomás, al sur de Ensenada.
Las autoridades señalaron que las víctimas fueron atacadas durante un intento de robo. Según la fiscal de Baja California, los agresores buscaban apoderarse de la camioneta Chevrolet Colorado en la que viajaban los surfistas. Ante la resistencia de las víctimas, los atacantes dispararon en su contra, dejándolos sin vida, y luego arrojaron sus cuerpos al pozo, que cubrieron con tablones de madera para ocultar el crimen.
Hasta el momento, tres personas han sido detenidas en relación con el caso, incluido el presunto líder, identificado como Jesús Gerardo “N”, alias “El Kekas”, quien cuenta con antecedentes penales. También están involucrados su hermano y su pareja sentimental, quienes habrían participado en el ataque.
La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, expresó sus condolencias a las familias y aseguró que se están tomando medidas para reforzar la seguridad en la región. Por su parte, la fiscalía local aclaró que el asesinato no estuvo relacionado con el surf, sino que fue un acto oportunista motivado por el robo del vehículo.
Las familias de las víctimas han iniciado los trámites para repatriar los cuerpos a sus países de origen.
Mientras tanto, la comunidad surfista en Ensenada ha rendido homenaje a Jake, Callum y Jack, lamentando la violencia que terminó con sus vidas y exigiendo justicia para los responsables.
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