La Corte Internacional de Justicia (CIJ) informó este martes que México se ha unido al caso contra Israel iniciado por Sudáfrica a finales de diciembre, que acusa a Israel de genocidio en la Franja de Gaza.
En un comunicado, el tribunal más alto de la ONU mencionó que, el 24 de mayo, el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador presentó una declaración de intervención en el caso relacionado con la “Aplicación de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio en la Franja de Gaza”, presentado por Sudáfrica contra Israel. México expresó su compromiso de contribuir con su perspectiva sobre la interpretación de las disposiciones relevantes de la Convención sobre el Genocidio. México afirmó que el genocidio puede ocurrir en contextos de conflicto armado y reconoció que la vulnerabilidad de la población civil en estas situaciones, así como el uso de la fuerza, pueden facilitar la justificación y ejecución de actos genocidas.
El Artículo 63 del estatuto de la CIJ permite a los Estados parte de una convención intervenir en los procedimientos relacionados.
En su solicitud, México explicó que, como país que ha ratificado el tratado internacional, desea participar para ofrecer su opinión sobre la interpretación de las discusiones en el caso. La denuncia de Sudáfrica, presentada en enero, acusa a Israel de genocidio en Gaza, donde el conflicto ha resultado en la muerte de más de 35,000 personas, principalmente mujeres y niños, según autoridades palestinas.
La intervención de México se produce después de que la CIJ ordenara a Israel “suspender inmediatamente su ofensiva militar y cualquier otra acción en la gobernación de Rafah que pueda imponer condiciones de vida que puedan llevar a la destrucción física de la población palestina, ya sea total o parcialmente”.
El tribunal también exigió a Israel que “mantenga abierto el paso de Rafah” para permitir un suministro amplio y sin restricciones de asistencia humanitaria. Sin embargo, durante el fin de semana, las fuerzas israelíes bombardearon Rafah, resultando en la muerte de 45 personas. El lunes 27 de mayo, el primer ministro Benjamín Netanyahu calificó los ataques como “un trágico incidente”.





