Las protestas contra los incendios, el abandono de tierras y el monocultivo de eucaliptos están programadas para este domingo en 12 localidades de Portugal, bajo el lema “El país se quema, hay que despertar”. El grupo “Emergencia Forestal” ha convocado a los ciudadanos a salir a la calle para manifestarse “tras otro año de muertes, destrucción de viviendas e infraestructuras debido a los incendios”, según un comunicado de los organizadores.
Las movilizaciones se llevarán a cabo en Lisboa, Oporto, Coimbra, Braga, Castanheira de Pêra, Pedrógão Grande, Odemira, Vila Nova de Poiares, Sertã, Torres Novas, Gouveia, Arganil y Melres (Gondomar).
Los manifestantes advierten sobre la “catástrofe social, climática y política” que enfrenta el país, que está constantemente en riesgo de incendios, con un campo abandonado y afectado por la codicia de las industrias de celulosa y eucalipto. También señalan que “una nueva realidad climática” está acelerando un proceso de desertificación, en el que los incendios juegan un papel crucial. Las manifestaciones “por un bosque del futuro” ya se llevaron a cabo en septiembre de 2023.
Desde el 15 de septiembre, al menos 177 personas han resultado heridas por los incendios, que han causado la muerte de tres bomberos, principalmente en el norte y centro del país, y han destruido decenas de viviendas. La Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil (ANEPC) ha reportado cinco muertes, excluyendo a dos civiles que fallecieron por causas naturales.
La superficie afectada por los recientes incendios en Portugal supera ya las 135,000 hectáreas, según el sistema europeo Copernicus.





