La presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que presentará una iniciativa de reforma electoral diseñada específicamente para cerrar las puertas de los cargos de elección popular a perfiles que cuenten con nexos o financiamiento proveniente del crimen organizado.
Durante su conferencia de prensa matutina, la mandataria federal explicó que el objetivo central de esta propuesta es fortalecer los filtros de elegibilidad institucional y blindar a los tres niveles de gobierno frente a la infiltración de la delincuencia organizada en los procesos internos de los partidos y en las boletas electorales.
“Vamos a enviar una iniciativa de reforma que establezca mecanismos muy claros y contundentes para evitar que cualquier persona con vínculos demostrables con la delincuencia pueda postularse a un cargo de elección popular. La democracia mexicana debe ser un espacio limpio y seguro”, enfatizó la jefa del Ejecutivo.
La propuesta del Gobierno Federal contempla una estrecha coordinación entre los órganos electorales, las áreas de inteligencia financiera y las fiscalías para crear un cerco de control antes, durante y después de los comicios:
La iniciativa buscará que el Instituto Nacional Electoral (INE) colabore de manera obligatoria y en tiempo real con la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) para auditar el origen de los recursos de las precampañas y campañas, detectando flujos de efectivo sospechosos de manera oportuna.
Se propondrán causales estrictas para la cancelación inmediata de candidaturas o la nulidad de elecciones en demarcaciones donde se compruebe coacción del voto o financiamiento ilícito, extendiendo la inhabilitación para competir en futuros procesos a quienes resulten penalmente implicados.
La presidenta Sheinbaum Pardo hizo hincapié en que los partidos políticos deben asumir una responsabilidad compartida y ser los primeros obligados a revisar exhaustivamente los perfiles y trayectorias de sus aspirantes a alcaldías, diputaciones y gubernaturas.





