El alpinista y exmilitar ruso Rustam Nabíev se convirtió oficialmente en el primer ser humano con doble amputación de piernas en conquistar la cima del Monte Everest (8,848 metros) sin el uso de ningún tipo de prótesis, valiéndose única y exclusivamente de la fuerza de sus brazos.
La hazaña, confirmada por Khim Lal Gautam, coordinador de la oficina de campo del Campamento Base del Everest, se consumó con éxito tras una extenuante travesía.
A diferencia de otros atletas adaptados que utilizan prótesis de última tecnología para caminar sobre el hielo, Nabíev completó el ascenso tracción a tracción, impulsando y arrastrando su torso con la ayuda de sus piolets.
El reto de Nabíev en la montaña más alta del planeta estuvo al borde de cancelarse meses atrás debido a la falta de patrocinadores, logrando finalmente el respaldo logístico de la Asociación Internacional de Boxeo (IBA).
Durante el ascenso, el ruso dio cátedra de ética deportiva al rechazar traslados en helicóptero en los tramos más peligrosos.
Para superar la cascada de hielo de Khumbu, un tramo que a un alpinista promedio le toma un par de horas, Nabíev invirtió 15 horas continuas de esfuerzo vertical arrastrándose sobre las escaleras y grietas.
Los médicos de la expedición destacaron el riesgo sobrehumano de la gesta, ya que trabajar únicamente con la musculatura del tren superior genera un desgaste energético masivo y multiplica exponencialmente el riesgo de congelamiento en las extremidades.
La historia de vida de Rustam Nabíev es un testimonio vivo de resiliencia. En el año 2015, mientras se desempeñaba como paracaidista del ejército ruso, sobrevivió milagrosamente al derrumbe de un cuartel militar en Omsk, Siberia. Aunque pasó horas bajo las ruinas y logró ser rescatado, la gravedad de sus lesiones obligó a los médicos a amputarle ambas piernas.
“El 20 de mayo, a las 8:16 horas, hora de Nepal, por primera vez en la historia del montañismo, por primera vez en la historia de la humanidad, yo, Rustam Nabíev, alcancé la cima del Everest usando solo mis brazos”, compartió
Con este logro, el monte Everest se suma a su impresionante historial de cumbres conquistadas bajo la misma técnica manual, entre las que destacan el Manaslu (su primer “ochomil” donde realizó más de 105,000 tracciones de brazo), el Elbrús en Europa, el Kilimanjaro en África y el Aconcagua en América del Sur. Nabíev ha demostrado al mundo que los límites de la mente humana están muy por encima de cualquier limitación física.
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