El Gobierno de Venezuela anunció la suspensión de clases en todo el país del 29 de junio al 3 de julio, como parte de las medidas implementadas tras los terremotos que han dejado un saldo oficial de 1,450 personas fallecidas.
La decisión, dada a conocer por el Ministerio del Poder Popular para la Educación, aplica para todos los niveles educativos y busca garantizar la seguridad de estudiantes, docentes y personal administrativo mientras continúan las labores de emergencia.
Como parte de la estrategia de atención a la población afectada, algunos planteles educativos y universidades públicas serán habilitados como refugios temporales y centros de acopio para apoyar a las personas damnificadas.
Asimismo, brigadas técnicas realizarán inspecciones estructurales en las escuelas para evaluar las condiciones de los inmuebles antes de autorizar el regreso a las aulas.
De acuerdo con el último balance oficial, además de las 1,450 personas fallecidas, miles de personas resultaron heridas y continúan las labores de búsqueda y rescate en las zonas más afectadas, entre ellas el estado de La Guaira y diversos sectores de Caracas.
Las autoridades exhortaron a la población a mantenerse atenta únicamente a la información emitida por los canales oficiales y seguir las recomendaciones de Protección Civil mientras continúa la atención a la emergencia.





