La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo consideró necesario abrir una discusión nacional sobre la regulación de las redes sociales y la inteligencia artificial, al advertir sobre los efectos que estas tecnologías pueden tener en la salud mental, especialmente entre niñas, niños y jóvenes, así como los retos que representan en materia de transparencia, desinformación y uso de algoritmos.
Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que el tiempo excesivo frente a las pantallas se ha convertido en un tema de preocupación a nivel mundial debido a sus posibles consecuencias en el bienestar emocional y el desarrollo de los menores.
“Es demasiado tiempo el que las niñas, niños y jóvenes están en la pantalla. Hay muchísimos estudios e incluso legislaciones en distintos países relacionadas con el uso de estos dispositivos. Tenemos que entrar a esa discusión”, afirmó.
Sheinbaum recordó que diversas entidades del país, incluida la Ciudad de México, han implementado medidas para restringir el uso de teléfonos celulares en escuelas de educación básica, experiencias que, dijo, podrían servir como punto de partida para un debate más amplio sobre el impacto de la tecnología en la vida cotidiana.
La presidenta también expresó su preocupación por la falta de transparencia en los algoritmos que utilizan las plataformas digitales para seleccionar y recomendar contenido a los usuarios. Señaló que estos sistemas influyen de manera significativa en la información que consumen millones de personas, sin que exista claridad sobre los criterios que determinan dichas decisiones.
En ese sentido, insistió en la necesidad de analizar el papel que desempeñan las grandes empresas tecnológicas en la comunicación global y la formación de la opinión pública. Consideró que estas plataformas ejercen una influencia cada vez mayor sin estar sujetas a mecanismos de regulación equivalentes a los de otros sectores.
Asimismo, señaló que la discusión debe incluir el uso de la inteligencia artificial en ámbitos como la educación, donde cada vez más estudiantes recurren a estas herramientas para realizar tareas escolares, así como su posible utilización en procesos electorales, campañas políticas y la difusión de información falsa.
La mandataria se pronunció por impulsar un diálogo amplio con la participación de especialistas, instituciones educativas, organizaciones civiles y distintos sectores de la sociedad, con el objetivo de construir una regulación que garantice la innovación tecnológica sin descuidar la protección de los derechos de las personas.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente debate internacional sobre los límites y alcances de la inteligencia artificial, así como de recientes iniciativas legislativas en distintas entidades del país para regular su uso y prevenir posibles abusos.






