En los últimos días, transportistas chiapanecos han denunciado un aumento alarmante de robos con violencia en las carreteras de Puebla y Veracruz, poniendo en riesgo tanto la mercancía que transportan como sus propias vidas. Estos asaltos, cada vez más frecuentes, han generado gran preocupación entre los conductores que atraviesan estas rutas.
El caso más reciente ocurrió el 21 de febrero en la zona de Esperanza, Puebla, donde un grupo de hombres armados emboscó a varios tráileres que transportaban maíz. De los cuatro camiones afectados, tres lograron evadir el retén y escapar, pero uno fue detenido. El conductor del camión detenido fue amenazado, golpeado y despojado de sus pertenencias, aunque sobrevivió al ataque. Su testimonio ha impactado profundamente a la comunidad transportista de la región.
Raquel Gordillo Cano, delegada de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) en Chiapas, señaló que estos robos se han vuelto una situación recurrente, generando un clima de miedo y desconfianza entre los transportistas que recorren las carreteras de Veracruz, Puebla y Tlaxcala. Además, advirtió que este tipo de incidentes podría afectar el suministro de productos clave como café, azúcar y maíz hacia estas entidades, ya que los delincuentes no solo roban mercancía, sino también los recursos que Chiapas transporta a otros estados.
La delegada Gordillo también destacó la gravedad de la situación al señalar que, en los primeros dos meses de 2025, ya se han reportado siete asaltos a transportistas chiapanecos en estas rutas, lo que resalta la creciente inseguridad en la zona.
Este contexto de violencia en las carreteras ha generado una demanda urgente de medidas más estrictas de seguridad para proteger a los transportistas y garantizar el flujo de mercancías esenciales para la economía de la región.





