El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, canceló la firma de una ley de vivienda con respaldo bipartidista y condicionó su promulgación a la aprobación de la Ley SAVE (Safeguard American Voter Eligibility Act), una iniciativa que busca exigir comprobantes de ciudadanía para registrarse como votante en elecciones federales.
“La Conferencia y Firma de la Ley de Vivienda de hoy queda cancelada hasta que aprobemos la desesperadamente necesitada LEY SAVE AMERICA, que considero una Emergencia Nacional”, escribió Trump en su plataforma Truth Social.
La legislación suspendida, conocida como la Ley ROAD para la Vivienda del Siglo XXI, había sido aprobada con amplio respaldo en el Congreso estadounidense. En el Senado recibió 85 votos a favor y 5 en contra, mientras que en la Cámara de Representantes fue avalada por 358 votos contra 32.
El paquete de vivienda contempla medidas para agilizar la construcción de nuevos hogares mediante la reducción de trámites administrativos y revisiones ambientales, limitar la adquisición de viviendas unifamiliares por parte de grandes inversionistas institucionales y crear un programa piloto de hipotecas para propiedades con valor inferior a 100 mil dólares.
Disputa por la Ley SAVE
La Ley SAVE, impulsada por Trump como una de sus prioridades legislativas, establecería la obligación de presentar documentos que acrediten la ciudadanía estadounidense, como pasaporte o certificado de nacimiento, para registrarse en elecciones federales.
La iniciativa enfrenta dificultades en el Senado debido a que los republicanos no cuentan con los 60 votos necesarios para superar el filibusterismo legislativo. Trump ha planteado alternativas como modificar esta regla parlamentaria o recurrir a otros mecanismos legislativos, aunque líderes republicanos han señalado que actualmente no existen los apoyos suficientes para esas vías.
El presidente tiene un plazo legal para decidir sobre la ley de vivienda. En caso de no firmarla, la legislación podría entrar en vigor sin su aprobación o ser vetada, aunque algunos legisladores consideran que existirían votos suficientes para intentar anular un eventual veto presidencial.
Debate sobre integridad electoral
La postura de Trump ocurre mientras distintas disposiciones de su orden ejecutiva sobre requisitos electorales han sido cuestionadas en tribunales federales. Algunos jueces han bloqueado medidas relacionadas con la comprobación de ciudadanía al considerar que el Ejecutivo no tiene facultades para modificar por sí solo ciertos procedimientos electorales.
La decisión de retrasar la firma de la ley de vivienda generó críticas entre legisladores demócratas, quienes señalaron que la medida posterga una legislación destinada a atender problemas de acceso a vivienda.
El senador Mark Kelly cuestionó la decisión y afirmó que el gobierno debería priorizar las dificultades económicas que enfrentan millones de estadounidenses para pagar alquileres o adquirir una propiedad.
En contraste, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, respaldó la estrategia de Trump y señaló que la administración mantiene como prioridad la aprobación de la Ley SAVE.
El Senado continuará el análisis de la iniciativa electoral, mientras permanece pendiente la decisión final sobre la ley de vivienda aprobada por ambas cámaras del Congreso.






