Monterrey, Nuevo León – La Fiscalía General de Justicia del estado continúa con las investigaciones relacionadas con un presunto caso de abuso sexual ocurrido en las instalaciones de la preparatoria TecMilenio, campus Las Torres. El hecho, que ha generado indignación entre la comunidad estudiantil, se habría registrado en un baño del tercer piso del plantel, ubicado en Paseo del Acueducto, Paseo Residencial, en Monterrey.
De acuerdo con versiones de alumnos y una denuncia difundida en redes sociales, un joven de 16 años, identificado como “Rudy”, habría sido víctima de agresión sexual por parte de cinco compañeros. El presunto incidente ocurrió el pasado 15 de marzo de 2025. Tras el suceso, se informó que “Rudy”, quien tiene diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), golpeó a uno de los implicados, lo que derivó en una suspensión por parte de las autoridades escolares.
En respuesta a los hechos, elementos de la Fiscalía acudieron al plantel para realizar una inspección y recabar evidencias que permitan integrar la carpeta de investigación. En un comunicado oficial, la dependencia confirmó que se han llevado a cabo diversas diligencias para fortalecer el caso, el cual incluye una denuncia interpuesta por un familiar de la víctima.
El caso ha generado un fuerte rechazo entre los estudiantes, quienes se han manifestado para exigir justicia y la detención de los responsables. Entre los presuntos agresores, se ha identificado a Leonardo “N” como el principal implicado.
Hasta el corte de información, a las 09:00 horas del 16 de marzo, se desconoce el estado de salud de “Rudy” y si los cinco jóvenes señalados han rendido declaración ante las autoridades.
El gobierno de Nuevo León ha asegurado que brindará todo el apoyo necesario a la víctima y su familia, y que se dará seguimiento al caso hasta que se esclarezcan los hechos y, en su caso, se sancione a los responsables.
Mientras tanto, las autoridades educativas del TecMilenio han manifestado su colaboración con las investigaciones y han reiterado su compromiso de garantizar la seguridad de los estudiantes dentro de sus instalaciones.
El caso ha puesto en evidencia la necesidad de reforzar los protocolos de prevención y atención a situaciones de violencia en instituciones educativas, así como la importancia de fomentar una cultura de denuncia y protección a las víctimas.






