La Oficina de la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) ha solicitado a las autoridades mexicanas una investigación “exhaustiva” tras el descubrimiento de restos humanos en un rancho del estado de Jalisco, donde presuntamente el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) entrenaba a jóvenes reclutados mediante falsas ofertas de empleo. Liz Throssell, portavoz de la ONU-DH, calificó el hallazgo como “profundamente perturbador” y destacó que el lugar ya había sido inspeccionado por las autoridades el pasado 19 de septiembre de 2024, sin que se detectaran inicialmente los restos.
Throssell reconoció el compromiso de las autoridades federales y estatales para revisar posibles omisiones durante la operación inicial de búsqueda. Sin embargo, subrayó la gravedad del caso, ya que, aunque la Guardia Nacional detuvo a diez personas y decomisó armas y material bélico en el Rancho Izaguirre hace seis meses, no se localizaron en ese momento las prendas de vestir y los restos óseos que fueron encontrados posteriormente por un colectivo de búsqueda de personas desaparecidas el 5 de marzo.
El colectivo que realizó el hallazgo también afirmó haber encontrado evidencias de cuatro hornos crematorios clandestinos en el rancho, algo que las autoridades han negado. Además de los restos humanos, se reportó el descubrimiento de artículos personales, libretas, libros y más de 200 pares de zapatos, lo que sugiere una posible conexión con casos de desapariciones forzadas.
Throssell enfatizó que este caso es “un recordatorio profundamente perturbador del trauma que generan las desapariciones vinculadas al crimen organizado en México”. Asimismo, instó al Gobierno mexicano a fortalecer las medidas preventivas y a garantizar la protección y el apoyo a las familias de las víctimas en su búsqueda de verdad, justicia y reparación.
Finalmente, la portavoz de la ONU-DH pidió a las autoridades redoblar los esfuerzos para identificar los restos encontrados en el Rancho Izaguirre y permitir que las familias de las víctimas participen activamente en los procesos de búsqueda, investigación y rendición de cuentas. Este caso ha puesto nuevamente en evidencia la crisis de desapariciones en México y la necesidad de acciones concretas para abordar este flagelo.






